*La política migratoria de Trump asfixia a los empresarios
LuisPablo Carrillo Manjuarrez
EE.UU. (21 de septiembre). – Faltan solo 43 días para las elecciones intermedias del 3 de noviembre en Estados Unidos y los empresarios lamentan los efectos en el mercado laboral derivado de las drásticas detenciones de inmigrantes: “Ya perdí a varios empleados. No hay gente para trabajar”, cuenta Carlos Raba, un chef de origen mexicano, reporta hoy El País.
En tanto el Gobierno de Donald Trump ha divulgado las estadísticas de detenciones de migrantes. En agosto se registraron casi 51.000 detenciones, alcanzando un nuevo récord que el mes de julio, con 50.208, sustentaba, según los datos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Raba afirma que su restaurante Clavel, en Baltimore (Maryland) lleva 11 años funcionado con éxito gracias al trabajo de sus casi 50 empleados de diversas nacionalidades. Desde que Trump regresó a la Casa Blanca e inició su campaña contra la inmigración, sin embargo, ha tenido problemas para cubrir los puestos. Su sous chef, o segunda jefa de cocina, se autodeportó hace siete meses después de haber trabajado con él durante siete años. Era originaria de Honduras y tenía un permiso de trabajo que se quedó en papel mojado cuando el Gobierno canceló el programa de Estatus de Protección Temporal (TPS) de ese país.
Poco después Raba se quedó sin otro de sus trabajadores, también hondureño, víctima del miedo que han diseminado los agentes migratorios.