México. (23 de octubre). – La presidenta Claudia Sheinbaum elevó este viernes la presión sobre la cabeza del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei. La mandataria ha exigido que se investiguen las presuntas irregularidades en las contrataciones del organismo y ha sostenido que no debe existir “ninguna sombra de corrupción” en el ente encargado de organizar las elecciones.
Sobre una eventual renuncia o solicitud de licencia de la consejera presidenta, ha evitado pronunciarse y ha dejado la decisión en manos de la propia funcionaria, en medio de una crisis que amenaza con erosionar –aún más- la confianza en el árbitro electoral a las puertas de los comicios de 2027.
“No debe haber ninguna sombra de corrupción en ningún lado del país y tampoco en el INE”, ha remarcado.
La respuesta presidencial ha llegado cuando las revelaciones sobre los presuntos vínculos de Taddei con empresarios proveedores del instituto han abierto un nuevo frente de desconfianza sobre su gestión. De acuerdo con informaciones publicadas por Reforma, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) investiga presuntas irregularidades relacionadas con siete empresas proveedoras de material electoral, algunas vinculadas al empresario José Alfredo Hernández Casillas, con quien Taddei presuntamente mantiene cercanía.