*Las familias de desaparecidos quieren mostrar una ciudad donde las fichas de búsqueda formen parte del paisaje
Ciudad de México (15 de junio). – En México suceden dos realidades al mismo tiempo: se celebra la máxima fiesta del fútbol, mientras el país enfrenta una crisis humanitaria con más de 133 mil personas desaparecidas.
Las madres buscadoras intentan llenar las calles con los rostros de quienes siguen ausentes. Ante estas dos realidades, lo que está en disputa no es solamente una pared, una avenida o un poste.
Las mujeres buscadoras quieren mostrar una ciudad en donde las fichas de búsqueda formen parte del paisaje y donde la desaparición no puede ocultarse detrás de una capa de pintura fresca.
Han aprendido que la permanencia de un folleto en la calle nunca está garantizada. Durante años, han denunciado que muchas de las fichas que colocan son retiradas por trabajadores del gobierno pocas horas después de ser pegadas. Algunas veces, aseguran, son arrancadas en menos de una hora. “Automáticamente, la respuesta del gobierno es quitar las fichas, taparlas y volver a pintar los espacios para crear esta sensación de que aquí no pasa nada”, cuenta Helena Jiménez, familia social (la red de apoyo solidario) de María Vanessa Díaz Valverde, desaparecida en 2018 en Iztapalapa.