*El número de ex priistas neo-morenistas en altos cargos públicos suman 14, el mismos números que tiene el PRI en su bancada en el senado.
México. (9 de julio). – Lo que inició con el “orgullo revolucionario” de pertenecer al PRI y hacer carrera política, terminó siendo un estigma que sólo sumarse a Morena podía remediar.
Así, decenas priistas que en otro tiempo presumían sus fotos con ex Presidentes y portaban con orgullo sus corbatas y distintivos rojos, ahora optan por el guinda en sus consulados y demás puestos con los que fueron premiados.
El número de ex priistas neo-morenistas en altos cargos públicos suman 14, el mismo número que tiene el PRI en su bancada en el Senado.
Desde 2018, que se instaló la 4T en la Presidencia, el PRI se ha ido resquebrajando. En ese momento contaba con 14 gobernadores de larga trayectoria dentro del ex partidazo.
Apenas tres años más tarde, en las elecciones federales de 2021, el PRI perdió 10 gubernaturas y pese a la derrota los entonces mandatarios rojos iban a ser premiados por el gobierno guinda.
La primera camada de ex priistas neo-morenistas la conformaron los ex gobernadores de Sonora, Claudia Pavlovich; de Campeche, Carlos Aysa y de Sinaloa, Quirino Ordaz.
La sonorense fue propuesta para convertirse en cónsul de Barcelona en España, a pesar de estar involucrada en la llamada operación Safiro, en la que desvió 140 millones de pesos desde su gobierno al PRI para el financiamiento de campañas a través de empresas fantasma.
Su propio sucesor Alfonso Durazo y en su momento el ex presidente Andrés Manuel López Obrador denunciaron públicamente.
Carlos Aysa, quien se quedó de gobernador interino tras la licencia de Alejandro Moreno a la gubernatura de Campeche para irse a la dirigencia del PRI, en menos de dos años supo armar su plan de salida para llegar a Morena.
Aysa fue el primer Yunes. Habiendo colocado a su hijo como diputado federal, su voto fue uno de los definitorios para la aprobación de la llamada Ley Bartlett, o reforma eléctrica.
Tras el voto del junior, la bancada de Morena, a propuesta del gobierno federal, avaló que Aysa padre llegara a la embajada en República Dominicana.
El último de esta primera camada fue Quirino Ordaz Coppel, quien asumió la embajada de México en España. El propio presidente López Obrador reveló que ofreció el cargo al sinaloense en septiembre de 2021, por considerar que fue “un buen gobernador”.