Luis Pablo Carrillo Manjarrez
* Falta de proyecto ejecutivo, materiales, Director Responsable de Obra y mal manejo de presupuesto han generado serios retrasos en la construcción de las viviendas.
Morelos. (20 de agosto). – La obra donde se construyen las Viviendas del Bienestar en la colonia Plan de Ayala del municipio de Cuautla conocida como la zona del recinto ferial, ha empezado a generar preocupación en el entorno estatal, retrasos y falta de avance hacen que las empresas constructoras empiecen a preocuparse en no poder entregar a tiempo las viviendas, a eso sumarle que en semanas anteriores transcurrió que la empresa constructora no pagaba a los trabajadores en tiempo y forma, situación que llevó a agravar más el asunto con los contratistas que se encuentran laborando en dicha obra.
La obra de las Viviendas del Bienestar carece de proyecto y lineamientos que cumplan con los reglamentos de construcción, pues en estos primeros dos meses de trabajos, la obra no cuenta con un Director Responsable de Obra que se cerciore de la correcta ejecución y proceso constructivo de los trabajos, situación que por normatividad y reglamento sería motivo de suspensión de las obras.
Las empresas socias y constructoras de la mayor parte del proyecto, Giramo S.A. de C.V. y Calul S.A. de C.V. ya presentan retrasos en cuanto al avance de la obra ya que tenían programado la entrega de la primera etapa para el mes de octubre, pero debido a problemas con malos manejos de presupuesto, materiales y trabajadores se han generado los retrasos en el proyecto, situación que preocupa no solo a las constructoras sino también al gobierno estatal, pues ya hay un gran número de personas que han hecho su registro para la adquisición de estas viviendas de interés social.
A la entrada de la obra, se pueden observar lonas colgadas donde se invita a la gente que gane entre uno y dos salarios mínimos a iniciar su proceso y registro en las oficinas del INFONAVIT para adquirir una de estas viviendas, algunos de los planes presentados de financiamiento establecen que el beneficiario realice pagos mensuales de dos mil quinientos pesos mensuales durante treinta años, lo que equivaldría a pagar novecientos mil pesos para hacerse con la propiedad total de la vivienda.