Luis Pablo Carrillo Manjarrez
Cuautla, Mor. (19 de agosto). – La narrativa de seguridad en Cuautla ha cambiado y ahora solamente un 22% de la población responsabiliza al alcalde Jesús Corona Damián de la inseguridad que vive el municipio.
Tras el cambio del secretario de seguridad pública, Rubén Sánchez Rivera, ocurrido el pasado 23 de julio, hoy la seguridad en la ciudad, como en el resto del estado depende directamente del Mando Coordinado dependiente del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Miguel Ángel Urrutia.
Así se ha manifestado en las redes sociales luego de la visita de la gobernadora, en donde un 75% de los internautas responsabilizan al gobierno del estado de la seguridad en la ciudad.
Ya no hay diques, pretextos, ni explicaciones alternativas sobre presuntos infiltrados en la policía local que impedía trabajos de inteligencia para detener a generadores de violencia en la ciudad.
Hoy el actual secretario de seguridad Rubén Sánchez Rivera, propuesto por el propio gobierno del estado sí cumple con los requisitos de control y confianza pedidos a todos los titulares de seguridad pública.
Como lo reconoció ayer la gobernadora en su conferencia de prensa, la seguridad en Cuautla se trabaja de manera coordinada en el ámbito municipal, estatal y federal, y es ya responsabilidad del gobierno del estado.
A partir de hoy no solamente la narrativa ha cambiado, sino que, ahora hay plena conciencia de todos los niveles de gobierno de que la seguridad pública está en manos del Mando Coordinado dependiente del gobierno del estado, del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional concurrentemente trabajando con el Poder Ejecutivo de Morelos.
Se espera que ahora sí, a casi un año de gobierno, haya resultados importantes que permitan recuperar la paz, la tranquilidad, la confianza, la inversión y la prosperidad para el municipio.
Todavía este fin de semana en Cuautla se incendió una mueblería al norte de la ciudad por no pagar derecho de piso.
Otro problema importante es que no hay inhibidores de señal en la cárcel de Cuautla, de donde se presume salen varias de las llamadas de extorsión.
La gobernadora ofreció revisar esta situación luego de que el mismo gobierno del estado ha reconocido en un boletín de que se incautaron 125 celulares en la cárcel distrital de Cuautla y en fecha posterior dijo que se habían incautado 25 chips telefónicos (no dijeron que eran teléfonos celulares)
La corrupción al interior del penal de Cuautla y del estado de Morelos no ha podido ser erradicada pese a los esfuerzos del actual gobierno por evitar esta situación.