*Muchas empresas irregulares contratan personal que sirve al crimen organizado
Luis Pablo Carrillo Manjarrez
Cuautla Mor. (24 de junio). – En México hay más de 10 mil empresas irregulares que contratan personal sin capacitación que portan armas, a veces de uso exclusivo del Ejército, sin los permisos debidos ni la fiscalización del Estado, frente a más de cinco mil empresas formales”, señaló Raúl Sapién Santos, presidente jurídico y de relaciones políticas del Consejo Nacional de Seguridad Privada.
Esto se deriva de que existe un vacío legal con más empresas de seguridad patito que formales, la incidencia de delitos seguirá aumentando y el peligro para los ciudadanos será latente, hasta que exista una ley general de seguridad privada que regule, fiscalice y supervise a los más de 500 mil guardias privados legales e ilegales que operan en México.
Alertó que las empresas que operan en la informalidad contratan elementos del crimen organizado: “Necesitamos una nueva ley para dotar a México de los instrumentos que supervisen la proliferación de estas empresas patito y se determinen sus obligaciones. Esas compañías deben informar a quiénes prestan servicio de escoltas y traslado de valores, a quién le están vendiendo vehículos blindados y si eso contribuye a prevenir el delito”.
Además, explicó que nuestro país carece de un registro nacional único de prestadores de servicios de seguridad privada y, obviamente, al carecer de ese registro y de una simetría jurídica entre lo que mandata una ley federal y las de carácter estatal, esto se convierte en oportunismo, donde las empresas regulares son más sancionadas que aquellas que trabajan en la oscuridad e ilegalidad.
Para otorgar de certeza jurídica a la industria de seguridad privada, el CNSP propone la creación de una autorización y permiso únicos estipulados en una nueva ley que debe ser aprobada en la Cámara de Diputados.