*¿Le sirve de algo el IMIPE a Morelos?…
 Por: Felipe Villafaña
El Instituto Morelense de Información Pública y Estadística, mantiene un crecimiento importante para los siguientes meses y años, pero el mismo es negativo para la comunidad morelense porque solamente está reflejado en los beneficios para su burrocracia.
La institución más que de requerir de un par de comisionados, realmente necesita desaparecer y crear otra instancia que verdaderamente sancione a los llamados sujetos obligados en materia de transparencia hacer su labor.
Si observamos con detenimiento la “labor” del IMIPE, es que se trata de un elefante blanco, en la que sus tres comisionados carecen de la capacidad (en todos sus sentidos) en obligar solo a los partidos políticos en hacer informes sobre sus gastos de campaña.
Pero no tan solo los de campaña, sino en qué gastan los nueve institutos políticos las millonarias prerrogativas que reciben, de la novena al parecer solamente Acción Nacional cuenta con un portal pero prácticamente vacío en materia informativa el resto no saben que significa la transparencia.
De ello, el IMIPE permanece callado porque sus tres actuales integrantes mantienen militancia partidista, porque de esa manera fue como llegaron al cargo de comisionado.
Ahora los sindicatos como el magisterial, deben transparentar las cuotas que perciben de sus agremiados, en qué y para qué son utilizadas es lo que deben informar a los comisionados del Instituto Morelense de Información Pública y Estadística.
Sin embargo, es evidente que la dirigencia de la sección 19 del SNTE en Morelos las leyes en materia de transparencia se las pasa por el arco del triunfo, porque hoy la organización está convertida en un cartel de dirigentes que la han tomado para ir contra los intereses de los profesores.
¿Y el IMIPE?
También esa pregunta se la hace la sociedad, porque ya estamos a unos meses que los ayuntamientos terminen su administración y la mayoría carecen de un portal.
Claramente puede verse que las páginas de transparencia de los municipios son opacas, sin informar ni saber en qué gastan o invierten los recursos económicos que logran tener por los impuestos del ciudadano y las participaciones que les otorga el gobierno federal, del estatal no podemos decir que hoy les proporcione un centavo y al contrario les descuenta, por manejo de cuenta bancaria.
El elefante blanco que es el IMIPE, también puede verse en la información parcial que hay en el portal del Poder Ejecutivo, sobre todo en la Secretaría de Hacienda que poco o nada puede consultarse sobre la misma.
Y en el Poder Judicial su página de transparencia está tan vieja  que todavía muestra a su antecesora en el cargo y hasta al parecer a Don Jesús Vallejo Jiménez cuando le dio dignidad al cargo.
Pero como el Instituto Morelense de Información Pública y Estadística es un elefante blanco, una oficina burocrática en donde son colocados los buenos militantes de los partidos políticos, es obvio que haya una asnocracia.
Esta asnocracia continuará creciendo en el IMIPE como buena agencia de colocación de empleos, uno de los que al dejar su función dentro del poder público es el diputado Mario Chávez Ortega, quien pretende ahora darle trabajo a su esposa como comisionada y tenga un salario de 70 mil pesos mensuales, más otros gastos.
Lamentablemente, el joven diputado en la vida política no le llegó a su abuelo, Don Lauro Ortega Martínez, ni a las valencianas, pero como sabe que su carrera como político fue corta ahora prefiere impulsar a la doña de su hogar.
Al parecer no es el único, porque el desempleo político crecerá a partir del próximo primero de septiembre, hay más quienes con el llamado “fortalecimiento del IMIPE” pretenden colocar a familiares, o ellos mismos como el secretario de Gobierno, Ángel Colín López, quien pretende que su recién jubilada esposa ahora sea magistrada del Tribunal de Justicia Administrativa.
Por lo inútil que es el IMIPE, la sociedad pide a gritos desaparecer esa institución que se la pasa con la renta de residencias, pero sin tener un edificio propio porque carece de administración y solamente genera gastos.
Ahora con el plan de desarrollo de austeridad de recortar o quitar las instituciones que no le sirven a la sociedad como lo propone Andrés Manuel López Obrador, sería excelente desaparecer el IMIPE, el Impepac y hasta el Tribunal Superior de Justicia, total sirven para lo mismo y nada.