*El populismo de algunos alcaldes como el de Yautepec, Agustín Alonso que de honesto no tiene ni el nombre ni apellido heredado…

Por: Felipe Villafaña

Antes de iniciar su administración como Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador presentó su programa de austeridad y de combate en la corrupción, que está contemplado en 50 puntos.

Destaca la disminución del salario del Jefe del Ejecutivo de la Nación en un 60 por ciento y a partir del primero de diciembre su salario será de 108 mil pesos mensuales, pero tampoco tendrá las prerrogativas y lujos de sus antecesores.

Andrés Manuel López Obrador también elimina las pensiones hacia los ex presidentes y les quita los elementos de seguridad con los que contaban, al igual que los de sus familiares cercanos.

En Morelos, al momento lo que es conocido es que los diputados locales disminuirán sus dietas en un 50 por ciento, pero también lo hace el alcalde de Yautepec, Agustín Alonso Gutiérrez.

El caso de Alonso Gutiérrez es interesante y merece un análisis de reflexión, porque lo hace casi seis meses antes de concluir su primero periodo como presidente municipal.

Se puede mencionar que el edil por pretender quedar bien con su comunidad incurrió en un acto de verdadero populismo, para decir que ahora quincenalmente recibirá 12 mil 500 pesos.

Sin embargo, en lo que será la segunda parte de su periodo como presidente municipal de Yautepec, al momento deja de lado contemplar acciones contra la corrupción y a favor de la transparencia.

Y esto derivado del porqué no disminuyó desde antes Agustín Alonso su salario, en momentos necesarios que su pueblo requería más de una vivienda o de una despensa, para que pudieran proporcionarla a quien resultó damnificado por el sismo del 19 de septiembre.

Sin embargo, en el populismo de algunos alcaldes como Agustín Alonso se han olvidado de las cuestiones más interesantes, las que les dejan verdaderamente las ganancias hacia la representación popular.

Sin duda alguna hoy no hay alcalde que viva de su salario, porque percibe más de operaciones que les reditúan mucho más dinero como la obra pública en donde el moche de las empresas es del 20 por ciento o más del costo total de la obra.

La agilización de trámites, el tráfico de influencias y otros más que van inmiscuidos dentro de los actos de corrupción, que suelen pasar como invisibles para el ciudadano, pero ahí están.

Y si hay que bajarse el salario, ahí están varios ediles de diversos municipios como Ayala, cuyo salario es mayor que el del gobernador, incluso hasta es igual que del titular de la Presidencia de la República.

La medida de Agustín Alonso Gutiérrez no es un ejemplo de honestidad ni tampoco de transparencia, sino un lavado de manos y de acrecentar su imagen antes de que vengan las reformas en la Constitución Política Mexicana.

En Morelos, los diputados del Movimiento de Regeneración Nacional, han aceptado las medidas de austeridad, que deberán ser refrendadas el próximo primero de septiembre cuando inicien sus labores como Quincuagésima Cuarta Legislatura local.

De ahí reformar la Constitución Política del Estado de Morelos y la Ley Orgánica Municipal, a fin de que vengan los programas de austeridad dentro de los Programas Operativos Anuales, Leyes de Ingresos y Presupuesto de Egresos de los 33 municipios.

Alonso Gutiérrez, quizá actuó con una ocurrencia y ver que es el primero en acatar el proyecto de Andrés Manuel López Obrador, sin entrar al meollo del asunto que no es la disminución de los salarios de todo un Cabildo, sino terminar con la corrupción y en eso están los moches y el tráfico de influencias.

Antes del primero de diciembre próximo, el alcalde como muchos de los actuales van actuar rápidamente en iniciar obra pública, en gestionar trámites para la construcción de la vivienda bajo el pretexto del sismo del pasado 19 de septiembre y varios asuntos más que les reditúa más que su salario y prestaciones sociales.

Es el “Año de Hidalgo” no dejar de olvidar ese punto y vendrán más personajes con visión populista, para afirmar en los medios de comunicación que cumplen con la medianía salarial, que tienen las manos limpias y son transparentes ante todo.

Antes de concluir su administración vienen las acciones del populismo de los gobiernos estatales y municipales, para que el pueblo los recuerde en muchos de los casos, con una clásica mentada de madre. …