*El gobernador Cuauhtémoc Blanco, saca la casta por su gabinete, pero ¿ quién la saca por él?…

Por: Felipe Villafaña

El gobernador Cuauhtémoc Blanco fue claro y directo al dar un espaldarazo a su equipo de trabajo y reiterar que sus enemigos políticos, como personales, están detrás de toda una campaña de difamación hacia quienes buscan cambiar el rumbo del estado.

Muy poco entendieron el mensaje del jefe del Ejecutivo, cuando prácticamente evidenció aquella vieja frase del Emperador Marco Antonio: Roma no se construyó en un día, aunque habrá quienes quieren destruirla al momento.

En poco más de cuatro meses, quizá no sean vistos los cambios porque también en la entidad hay personajes que prefieren verle las espinas a las rosas y no sus pétalos, por conveniencia personal y partidista.

Un Cuauhtémoc Blanco que está acostumbrado a escuchar rechiflas de más de 120 mil personas en un estadio, de críticas de cronistas deportivos que están a favor de nada y en contra de todo quizá por eso cierra los oídos de sus opositores y plantea que es mejor salir a trabajar.

Frente a esa campaña desatada en su contra, incluso con las ahora conocidas “narcomantas”, de las que cuenta con información de quienes las hacen, quienes las colocan y además sale en defensa de quienes hoy tienen la obligación legal de buscar mejores horizontes para un pueblo.

Es loable el apoyo que hay hacia sus secretarios de Despacho por parte del gobernador, pero también hay quienes hoy fallan y todavía le fallan no a Cuauhtémoc Blanco, sino a los morelenses.

En su papel como Jefe de la Oficina del Gobierno, José Manuel Sanz Rivera, es quien busca el diálogo y la conciliación con todos los actores políticos, con los que mantiene reuniones y llega a buenos acuerdos por la gobernabilidad y el transitar armónico con los partidos políticos que hoy son oposición.

El papel del secretario de Hacienda, Alejandro Villarreal Gasca, es importante, porque a pesar de que la pasada administración saqueó en todo al estado, ha logrado mantener el equilibrio financiero y establecer metas a corto, mediano y largo plazo.

En su papel como secretaria de Administración del Poder Ejecutivo, Mirna Zavala Zúñiga, busca meter orden dentro de las áreas laborales y establecer relaciones más cordiales con los trabajadores de base, además de buscar mejores apoyos hacia éstos.

En Obras Públicas su titular, Fidel Giménez Valdez Román, su papel además de terminar las faenas que dejó inconclusas el gobierno de Graco Ramírez, también tiene que atender las denuncias penales contra éste y varios exservidores públicos que además de incurrir en omisiones graves, hicieron su guardadito con los recursos del pueblo.

Pero quien lucha contra toda la porquería que dejó el exgobernador y su simulador jefe policíaco, Jesús Alberto Capella Ibarra, es el vicealmirante José Antonio Ortiz Guarneros, quien además de recibir un C-5 desvalijado y una policía sin armas, ni unidades vehiculares hoy trata de curar un cáncer social como es la inseguridad pública.

La realidad es que el vicealmirante trata de salir adelante, pero hay ocasiones que la sociedad no colabora con la educación de sus hijos y exigen demasiado, como hay militantes de partidos políticos y diputadas de la oposición que hace unos meses sus esposos fueron gobierno que critican y a cambio nada aportan más que gasto al presupuesto del Congreso local.

No se diga en la Secretaría de Movilidad y Transportes en donde su titular, Víctor Mercado Salgado, quien trata de ordenar el servicio público en donde hay verdaderas mafias de concesionarios, que de los permisos adquiridos ilícitamente ahora pretenden hacer más negocios.

Es por ello que hay manifestaciones de transportistas quienes el gobierno anterior los consintió con permisos y dinero a cambio del voto a favor del PRD, pero prestando un servicio pésimo y demasiado alto para la sociedad.

Frente a esa campaña de desprestigio, no solo están el exgobernador, su entenado y su esposa, sino también quienes fueron sus voceros oficiosos.

Cuauhtémoc Blanco Bravo como jefe del Ejecutivo debe observar al interior de su gabinete, porque hay quienes le fallan y son verdaderos simuladores como el secretario de Educación, Luis Arturo Cornejo Alatorre, que ya está desfasado en el cargo.

No es el único, también está la secretaria de Desarrollo Económico y Trabajo, Cecilia Rodríguez González, quien está más interesada en negociar con la mafia sindical que le sirvió al gobierno anterior, pero en materia de buscar inversiones al parecer su trabajo es hecho por otras secretarías.

Y mientras el gobernador defiende a su gabinete hay quienes también lo protegen en su gabinete con trabajo, no con simulación de cornetas o mediante asistencia a eventos de la iniciativa privada y nada más.