Fray Bartolomé

Tras la muerte de la gobernadora Martha Erika Alonso, una de las mayores dudas que hay en este momento en Puebla es quién será el gobernador interino. O, mejor dicho: que filiación tendrá.

Lo usual sería que el sustituto fuera algún militante del PAN, el mismo partido en el que militaba Alonso y Rafael Moreno Valle. Sin embargo, dado que el Congreso es controlado por Morena, más de uno pone en duda que la tradición se mantenga.

La idea de que los diputados morenistas impongan a uno de los suyos obedece, de entrada, a la negativa de la dirigencia de su partido a reconocer el triunfo de la panista; pero también a que desde Palacio Nacional se declaró “antidemocrático” el fallo del Tribunal Electoral Federal que convirtió a Alonso en gobernadora.

Habrá que ver si la decisión sobre el interino logra calmar los ánimos y, sobre todo, atemperar la polarización que viene desde el proceso electoral y que se ha agravado en estos días. Cosa de ver el reclamo que le dedicó en redes el panista Marco Adame al presidente, advirtiendo que usar términos como mezquinos y neofascistas contra sus adversarios “en el fondo expresa odio”. ¡Ouch!