Sicarios se llevaron los cuerpos de los jesuitas


*Tiene asesino de sacerdotes largo historial criminal
*Antes de matarlos levantaron a cuatro personas, entre ellas un menor
El Diario
Chihuahua- José Noriel Portillo Gil, alias ‘El Chueco’, quien es señalado como el autor del asesinato y posterior desaparición de los cuerpos de los sacerdotes Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar y un civil, tiene un largo historial criminal. Y esta no es la primera ocasión que Portillo Gil inhuma de manera clandestina a sus víctimas.
En los últimos cinco años ‘El Chueco’ ha operado con total impunidad en el estado de Chihuahua; pese a ser considerado un objetivo prioritario de la pasada administración estatal su búsqueda ha sido infructuosa por parte de las corporaciones estatales y federales.
Lo hizo con Patrick Braxtonandrew, quien desapareció el 28 de octubre del 2018 y su cuerpo fue localizado hasta el 17 de noviembre, cerca del punto donde fue visto por última vez, en la zona de Urique, Chihuahua.
Ayer el presidente Manuel Andrés López Obrador confirmó que el responsable del triple homicidio había sido identificado y horas más tarde, el Gabinete de Seguridad Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), coordinaron el operativo de búsqueda de Portillo Gil “para dar con su paradero y no permitir la impunidad”.
Los dos jesuitas y el guía de turistas, que tenía más de 30 años prestando sus servicios en la comunidad de Cerocahui, fueron asesinados por sujetos armados pertenecientes al grupo delincuencial liderado por José Noriel, quien desde hace una década opera para el Cártel de Sinaloa en esa región.
Además, otras cuatro personas fueron privadas de la libertad sin que hasta el momento se tenga conocimiento de su localización.
De acuerdo con el reporte oficial de la fiscalía general del Estado (FGE), durante la mañana del lunes se reportó a la línea de emergencia 911, la privación de la libertad de dos hombres identificados como Paul Osvaldo B. y Armando B., así como de una mujer y un menor de edad. La denuncia fue ratificada este día por parte de familiares de las víctimas.
Asimismo, pasadas las 13:00 horas se reportó que un guía de turistas, de nombre Pedro Eliodoro Palma Gutiérrez, fue privado de la libertad por sujetos armados que lo llevaron hasta el templo de la comunidad, donde lo asesinaron junto a los sacerdotes.
Los cuerpos de los padres jesuitas fueron levantados por los agresores por lo que no han podido ser localizados.
La Fiscalía anunció que se desplegó un operativo conjunto en el que participan la Agencia Estatal de Investigación (AEI), la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE), la Guardia Nacional (GN) y Ejército Mexicano, quienes han efectuado patrullajes que se han extendido a poblados, rancherías y caminos vecinales de la zona.
y peritos, Además, junto agentes del Ministerio Público con Policías Investigadores, han realizado entrevistas, análisis de evidencia, entre otras diligencias, para esclarecer los hechos y fincar la responsabilidad penal a quienes cometieron los crímenes.
Como reacción al homicidio de los sacer dotes, la gobernadora Maru Campos Galván dio a conocer que ella misma se puso en contacto con la comunidad religiosa y ordenó que se siguieran todos los protocolos para garantizar la seguridad de los ministros de culto.

Guía de turistas tenía 30 años visitando el pueblo
Antes de que se confirmara la muerte del guía Pedro Eliodoro, familiares denunciaron ante las autoridades que un comando se lo llevó a la fuerza ese mismo lunes del Hotel Misión de Cerocahui, donde había acudido a dejar a un grupo de turistas.
La gente cercana a la víctima dijo desconocer el motivo porque el guía de turistas fue privado de la libertad, pues ya era una persona conocida en el pueblo por tener 30 años trabajando como prestador de ese servicio.
Comentaron que fue uno de los turistas que viajaban con Pedro quien les notificó sobre el “levantón”. El guía se encontraba comiendo en el hotel para posteriormente regresar a la ciudad de Chihuahua.

‘Hay dolor, pero jesuitas no se doblegarán’
El padre Javier “Pato” Ávila Aguirre, miembro y activista de la comunidad Jesuita en el estado, señaló que el homicidio de los sacerdotes Javier Campo y Joaquín César Mora da muestra de la impunidad, incapacidad e incompetencia de las autoridades para atender el grave problema de inseguridad que existe en la región desde hace años.
“La inseguridad se vive como se ha vivido en toda la sierra, en todo el estado y en todo el país, ve las notas de prensa todos los días y ve la cantidad de muertos que hay en todo el país. ¿Sabes cómo se llama a eso? Se llama impunidad, se llama incapacidad, incompetencia de las autoridades o no me gustaría usar otra palabra que puede ser complicidad, no me consta”.
Añadió que pese a la impotencia y el dolor que embarga a la comunidad de la Orden de Jesús, estos eventos no doblegarán su labor en favor de la vida, la paz, la verdad, la justicia y el pueblo. El padre se trasladó de inmediato a Cerocahui para revisar las condiciones en que se encuentra la Iglesia y todos los pobladores.
El Pato Ávila dijo desconocer los protocolos de seguridad para sacerdotes anunciados por la gobernadora Maru Campos Galván, pero subrayó que, aunque estas medidas pueden ser útiles, no atacan las causas de la violencia, sólo sus efectos.
“No basta. Es como si llegaras tú y aventaras un periodicazo a un pastel lleno de moscas. Se van las moscas, pero se queda el pastel para que regresan las moscas otra vez. Son otros los caminos de qué sirve que me estén cuidando, sirve, pero no es la respuesta, no estamos respondiendo a las causas, estamos respondiendo a los efectos”, concluyó.

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