*Con la aprobación de este instrumento de la OIT, se pretende terminar con los llamados “contratos de protección”.
Por unanimidad, a propuesta del Ejecutivo federal y 69 años después, el pleno de la Cámara de Senadores ratificó el Convenio 98 relativo a la Aplicación de los Principios del Derecho de Sindicación y de Negociación Colectiva, firmado en Ginebra, Suiza, en el marco de la 32 Reunión del Consejo de Administración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El instrumento internacional del 1 de julio de 1949 tiene como propósito dotar a los trabajadores de una adecuada protección contra todo acto de discriminación tendiente a menoscabar la libertad sindical en relación con su empleo.
Al filo de las 4:30 de la tarde de ayer jueves, se reflejaron en el tablero electrónico de votación 78 sufragios a favor, mayoritariamente de senadores de la fracción parlamentaria de Morena, de varios priistas, del PRD y PT, entre otros, ni uno en contra y ninguna abstención.
Los 24 legisladores del PAN no estuvieron presentes al momento de la discusión; inconformes con la aprobación, horas antes, de un acuerdo previo sobre los tiempos para el uso de la tribuna. Desde la tribuna, el morenista José Narro Céspedes reveló que los panistas intentaron condicionar su apoyo al referido acuerdo a cambio de posponer la discusión y votación del Convenio 98 de la OIT.
La protección amparada por el Convenio 98 debe ejercerse de manera especial contra todo acto que tenga por objeto sujetar el empleo de un trabajador a la condición de que no se afilie a un sindicato o a la de dejar de ser miembro.
Con base en el documento turnado por la presidencia de la República desde noviembre del 2015 a la Cámara alta se precisa que las disposiciones del referido Convenio y la legislación nacional en materia laboral “se encuentran armonizadas y ambas son protectoras del derecho a la libre sindicación”.
Carlos Aceves del Olmo, senador del PRI, secretario general de la Confederación de Trabajadores de México —el sector obrero priista— y presidente del Congreso del Trabajo, explicó que si bien su partido estaba a favor de la ratificación, era recomendable, desde el punto de vista jurídico, ampliar los tiempos para la discusión del tema.
“La ratificación del convenio sin la consulta a los sectores, ni la adecuación a las leyes secundarias que en nuestro caso derivan de las últimas reformas al Artículo 123 apartado A Constitucional, puede traducirse en un conflicto entre leyes, acrecentando los conflictos y poniendo en riesgo la generación de empleos”, advirtió, pero su sugerencia no fue atendida. Napoleón Gómez Urrutia, senador de Morena y presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana, festejó la ratificación del convenio: “No más contratos de protección y explotación de mano de obra”.