*El gobierno de AMLO no los quiere liquidar conforme a la Ley.

La incorporación del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) a la Secretaría de Salud, tiene en la incertidumbre a cientos de trabajadores de confianza quienes denuncian un recorte indiscriminado y presiones para firmar sus renuncias en vez de liquidaciones de ley.

Con 23 años en la institución la psicóloga, Alma Valentín Maldonado dijo que, si bien en las administraciones pasadas incrementaron de manera irresponsable y excesiva el número de plazas, la nueva administración está pidiendo la renuncia a todo el personal de confianza, sin importar su salario, ni evaluar el desempeño.

“Me pidieron mi renuncia porque mi puesto va a desaparecer. Lo que están haciendo es una reestructura general, a todos los compañeros jefes de departamento que son de estructura del DIF les están diciendo lo mismo, que su puesto va a desaparecer”

“Es mucha gente, matrimonios que se han conocido aquí, padres de familia. Estoy inconforme porque tengo 60 años (de edad), estaba a punto de jubilarme y no es tan fácil encontrar trabajo en otra institución a mi edad”, dijo.

Vale recordar que el secretario de Salud Jorge Alcocer ha dicho que el DIF formará parte de la dependencia a su cargo mientras el presidente Andrés Manuel López Obrador reveló que conservará el programa de estancias infantiles.

Dicho programa recibe dos partidas presupuestales distintas y para el año entrante la correspondiente al DIF incrementó de 220 millones en 2018 a 223 millones de pesos; mientras que la que recibirá Secretaría de Bienestar (antes Sedesol) disminuyó de tres mil 788 millones en 2018 a 1 mil 912 millones previstos para 2019.