*El dinero lo deberán entregar a la comisariada ejidal de Otilio Montaño antes del 20 de diciembre

REDACCION INTERDIARIO DE CUAUTLA

El encuentro fue privado. Muy privado en el transcurso de esta semana. La comisariada ejidal de Otilio Montaño, Paz Torres Ávila puso como condición hacer la reunión sin celulares, cámaras o grabadoras, nada que pudiera registrar  el testimonio de lo que las partes pactaron, salvo el testimonio de quienes en ella intervinieron.

Los ejidatarios de Gabriel Tepepa representados por el ganadero Juan Barreto García demandan agua para el riego de sus cultivos, la dotación que tiene es insuficiente. El ejido de Otilio Montaño posee una dotación de entre 40 y 50 litros por segundo, es un ejido casi en extinción, por no decir que extinguido. Con pocos ejidatarios, pero subsiste.

El arreglo en lo “oscurito” refiere que el ejido de Otilio Montaño cede su agua al ejido de Gabriel Tepepa durante un año a cambio de un “donativo” – no pago ni componenda- jamás, de 350 mil pesos.

No hay contrato, no hay escrito, todo de palabra. Verbalmente. Entre campesinos “se honra la palabra”.

El dinero deberán entregarlo a la comisariada ejidal antes del 20 de diciembre de este año, ese fue el requisito y en efectivo.

Se desconoce si la comisariado enajenó sólo la dotación del ejido (40-50) litros o si los ejidatarios bravos de Gabriel Tepepa podrán despacharse con la cuchara grande del canal que lleva entre 200 y 220 litros por segundo.

La asamblea ejidal de Otilio Montaño no ha autorizado, que se sepa, ceder el agua a otro ejido. Desconocen los tratos de su representante.

Así los aguerridos ejidatarios de Gabriel Tepepa, sucumbieron ante una mujer hábil, que tiene fama de negociadora, de comerciar con los bienes del ejido, como dicen, ocurrió con la termoeléctrica de Huesca.

En el ejido de Otilio Montaño ya casi no hay ejidatarios y los que existen poco cuestionan a la comisariada ejidal.

Veremos que dice ASURCO, si dio su aval o participó de este acuerdo entre las partes y si no afectara a ejidos aguas abajo. Veremos también si a los de Gabriel Tepepa les respetan su “contrato verbal”, o si al rato no serán sorprendidos con el tema de que esa agua ya se vendió con anterioridad para la termoeléctrica de Huesca. Y veremos que obras sociales hará la comisariada en su ejido con el dinero que recibe. Veremos.