*Consideran que había colusión entre los tres niveles de gobierno y extorsionadores de origen colombiano.

Tetela del Volcán. (31 de julio) “Esto les pasa a las personas extorsionadoras en Tetela del Volcán”. Ese es el mensaje que pobladores dejaron sobre el cadáver de Ricardo Alonso de 33 años, originario de Medellín, Colombia, dedicado al préstamo de dinero con altísimos intereses en la zona oriente.
La petición de los pobladores a la fiscalía de la zona oriente es borrar todas las imágenes de las cámaras de video vigilancia del C 5, para borrar evidencias de quienes participaron en el linchamiento del colombiano cuyo cadáver dejaron al descubierto junto al asta bandera del zócalo de esta localidad.
En la trifulca habrían participado como actores activos o pasivos, unos 300 habitantes de Tetela, Hueyapan y Tlacotepec.
Al colombiano lo golpearon primero, después fue rescatado por los policías, nuevamente se lo arrebataron hasta causarle la muerte bajo el juicio sumarísimo de que era parte de una banda que se dedicaba al cobro de piso y a extorsionar a los habitantes de los pueblos de los Altos de Morelos.
Su vida concluyó a dos mil 871 kilómetros de su ciudad natal, curioso a los 33 años, y también linchado por una enardecida turba, atado de las manos sujetadas con unas esposas de policías y pies atados con una soga, su cara desfigurada por los golpes, con un lazo de tendedero morado atado a su cuello, con el que finalmente fue asfixiado.
Todo esto ante la presencia de elementos de la Comisión Estatal de Seguridad Pública (CES) quienes no pidieron refuerzos a sus compañeros, ni la presencia del ejército que rondaba por allí en labores de seguridad.
Su agonía fue de tres horas con 23 minutos según testigos, hasta que personal del Servicio Médico Forense acudió al lugar para el levantamiento del cadáver al filo de las 16:30 horas. En el acta de levantamiento de cadáver los peritos forenses pusieron que “ninguna persona se encontraba en el lugar al momento del levantamiento”.
Los habitantes señalaron que para evitar represalias la mayoría de los presentes en la plaza habrían participaron en los hechos.
No hay muchas evidencias por el momento y las que hay no saldrán pronto a la luz pública. Los lugareños impidieron a reporteros grabar y sacar fotos.
Los habitantes responsabilizan al gobierno del estado de los hechos, un día antes sostuvieron una reunión en donde manifestaron su hartazgo e inconformidad contra la delincuencia organizada, pero el gobierno del estado no les hizo caso.
Ante la nula respuesta del Comisionado de seguridad Pública, Alberto Capella se acordó hacer justicia por propia mano: “Si llegan los extorsionadores los agarraremos, los lincharemos”, fue el acuerdo.
Aseguran que autoridades de los tres niveles de gobierno están coludidos con las bandas de extorsionadores que operan en la zona oriente de Morelos.
De los 80 mil pesos en efectivo que Alonso transportaba en la cajuela de su Spark blanco, modelo 2016, nada se sabe. El auto fue incendiado.
Ninguna habitante utilizó pasamontañas o cubre bocas, fue una acción que ya se había decidido y consensado entre los pobladores, ante el vacío de poder de un gobierno que ya se va, y otro, el próximo, que no llega y que días antes paseaba plácido por Europa con su familia, a pesar de seguir siendo presidente municipal de Cuernavaca.