La Mora, Sonora (07 noviembre 2019).- En medio de estrictas medidas de seguridad este jueves en la comunidad agrícola de La Mora se realizaron los primeros funerales de los nueve estadounidenses -tres mujeres y seis niños- asesinados el lunes miembros del crimen organizado.

Docenas de camionetas, muchas de ellas con matrícula de Estados Unidos de lugares como Dakota del Norte, recorrieron carreteras de tierra y piedras por el desierto, en áridas praderas y montañas cubiertas de pinos el miércoles mientras la noche caía sobre la comunidad de alrededor de 300 habitantes.

Al menos una vaca fue sacrificada para ayudar a alimentar a las masas, además de a las docenas de soldados mexicanos que custodian la entrada a La Mora.

Cuando los pistoleros abrieron fuego contra el grupo el lunes, el Ejército mexicano, la Guardia Nacional y la policía del Estado de Sonora no estaban allí para protegerlos, pues tardaron alrededor de ocho horas en llegar a la zona.

“El País está sufriendo mucho por la violencia”, dijo William Stubbs, un agricultor de nueces y alfalfa que es miembro de un comité de seguridad de la Colonia LeBarón, una localidad con una población mayoritariamente estadounidense.